martes, 17 de agosto de 2010

El espejismo de Robles Godoy

Armando Robles Godoy nos tenía acostumbrados a una ficción imprevisible, impactante y sorpresiva, cómo imaginar que la realidad se encargaría de darnos un poco más de impacto en sus últimos días. Su trabajo cinematográfico es integrado por seis largometrajes, y más de una veintena de cortos. Fue a mediados de los años ’60 con “Ganarás el pan”, que la obra más conocida del director se inicia, para abrir una franja poco explorada hasta ese momento en la cinematografía peruana.

Con las películas de Robles Godoy, se abre el primer intento claro de un cine de vanguardia, con respecto a los grandes movimientos nacionales que se sucedían en diversas partes del mundo en ese entonces.

A continuación daremos un repaso por sus películas más representativas:

En la selva no hay estrellas (1967): A pesar de las limitaciones técnicas de ese momento, ésta es la película más cercana a la estructura clásica que llegó a realizar el cineasta. Pero dentro de esa historia sobre el recorrido tanto mental como físico que realiza un hombre y su botín deseado por un rincón perdido de la selva peruana, ya se deja ver el interés de Robles por dar cuenta de su percepción de la realidad de su país, en una sucesión de imágenes que evocan el orden perdido del mundo. Más que ser una curiosidad, se trata de una prometedora película.

La muralla verde (1970): Con mucha discusión a lo largo de décadas, esta es una de las películas más interesantes que se han hecho en Perú. Al igual que la anterior, el paisaje amazónico se constituye en el escenario central. A partir de sus remembranzas de la época en que se mudó con su familia en calidad de colono, Robles Godoy crea una película sembrada de sugerencias visuales y sonoras, trabaja los tiempos muertos tan caros al cine moderno, y se luce en algunas resoluciones fílmicas sorprendentes, especialmente las de la parte culminante. Pero en el pasivo, se deja ver esa tendencia por buscar el efecto poetizante, que iría deviniendo en artificio y redundancias en la medida que su cine se fue volviendo más hermético. La muralla verde es una película sentida, con auténticos logros.

Espejismo (1972): es la película más lograda del director en términos técnicos. Acá se introduce de forma más radical en una estructura rupturista, poco complaciente para quien espera que le cuenten una historia, que la hay pero de forma muy incierta. Estamos en un pueblo iqueño del que solo quedan algunos vestigios de lo que fue una gran plantación de uvas propiedad de una familia de terratenientes, cuya realidad e historia es descubierta poco a poco por un pequeño abandonado entre esas ruinas. A partir de ello, Robles asienta sus procedimientos preferidos: elipsis temporales, flashbacks, imaginería impactante, entre otros. Algunas escenas tiene atractivos pero de forma suelta.

Sonata soledad (1987): Compuesta por tres partes, que hacen las veces de piezas musicales, Sonata soledad muestra a Robles Godoy dando incierta cuenta de los fantasmas de su vida y trayectoria, tanto en la niñez, como en sus relaciones afectivas, o en sus trances con el cine. Lo más rescatable debe ser Tempo, la primera de sus “suites”. En ella el mismo director aparece para encarar entre malcriado y resignado, su educación religiosa, de la cual obviamente reniega.

Imposible amor (2003): Imposible amor no pasa de ser un tremendamente fallido ejercicio, que narra de forma circular diversos episodios relacionados con sus ideas sobre la religión, el cine, la crítica, los artys, etc. Todos y cada uno, amores imposibles que divagan entre el humor de sketchs, la apariencia de corto estudiantil, y todo un arsenal de alucinaciones inconexas. No se puede evitar hablar de este trabajo como un naufragio total, el verdadero laberinto sin salida al que se estuvo aproximando en su cinta previa.

Pero como casi todo en la obra de Robles Godoy, si algo pervive es el carácter controvertido, imprevisible, ese que de alguna forma generó una escuela, una que todavía esta por descubrirse en todas sus facetas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario